Llantas como el primer día
Las llantas del coche son una de las partes que más se ensucian y peor envejecen. El polvo del freno (esa capa marrón-negruzca difícil de quitar) es altamente corrosivo y, si no se elimina regularmente, daña el lacado y deteriora el aluminio. Además, el sol y los productos agresivos hacen que pierdan brillo con el tiempo.
Nuestro proceso de limpieza y pulido
- Aplicación de descontaminante específico para polvo de freno (el mismo que usamos en concesionarios).
- Cepillado manual con cepillos suaves que no rayan el lacado.
- Aclarado a presión controlada y secado completo.
- Pulido con compuesto específico para llantas de aluminio.
- Sellado y protección final para alargar el resultado y facilitar el siguiente lavado.
¿Funciona en cualquier tipo de llanta?
Tratamos llantas de aluminio (las más comunes), de acero (con tapacubos), pintadas o bicolor. Para llantas con acabados especiales (negro mate, satinado, anodizado) adaptamos productos y técnica.
El resultado es inmediato y muy visible: llantas brillantes, limpias y protegidas. Tu coche gana mucho más impacto visual del que imaginas.
Recomendamos repetir el servicio cada 2-3 meses para mantener las llantas en estado óptimo.
